EL CUERPO DE UNA COLECCIÓN
Roberto Aizenberg, Arman, Richard Avedon, Elba Bairon, Joseph Beuys, Oscar Bony, Mildred Burton, Marc Chagall, Christo, John De Andrea, Giorgio De Chirico, Lucio Dorr, Lucio Fontana, Nicolás García Uriburu, Edgardo Giménez, Nan Goldin, Enio Iommi, Yves Klein, Federico Klemm, Jeff Koons, Guillermo Kuitca, Gerard Laing, Sol LeWitt, Roy Lichtenstein, Mariette Lidys, Marcos López, Raúl Lozza, René Magritte, Man Ray, Robert Mapplethorpe, Max Gómez Canle, Ad Minoliti, Marta Minujín, Mondongo, Alicia Penalba, Emilio Petorutti, Peter Phillips, Pablo Picasso, Pierre et Gilles, Humberto Rivas, Larry Rivers, James Rosenquist, Cindy Sherman, Yves Tanguy, Victor Vasarely, Andy Warhol y Xul Solar.
Fundación Klemm
Exhibición permanente
Marzo, 2018 - Noviembre, 2022.
Curadoras:
Federica Baeza y Guadalupe Chirotarrab.
Diseño expositivo:
Job Salorio y curadoras.
Tiempo, ficción y utopíaTiempo, ficción y utopíaFigura del artista, medios y cultura de la celebridadFigura del artista, medios y cultura de la celebridadFigura del artista, medios y cultura de la celebridadEl amor al arte: el gesto del coleccionistaEl amor al arte: el gesto del coleccionistaTeatro, mitos y lisrismoTeatro, mitos y lisrismoImagen de una imagen: consumo, simulacro y trauma.Imagen de una imagen: consumo, simulacro y trauma.
Artista, mecenas, referente del coleccionismo local, animador cultural, performer,
figura mediática, aficionado al canto lírico, hoy ícono queer y leyenda urbana, Federico
Jorge Klemm dio cuerpo a esta colección como continuidad de sus búsquedas y
excesos. En los años sesenta participó de la escena del happening y, bajo la influencia de la
neovanguardia, reescribió la noción de obra de arte total en sus propios términos. Su
vida y su práctica artística estuvieron inmersas en la cultura pop, la fiesta, el glam. En
la década del noventa, signada por la expansión del neoliberalismo global y la
incipiente profesionalización del arte contemporáneo, extendió su radio de acción:
realizó casi la totalidad de su obra, consolidó su colección, promovió la producción de
artistas jóvenes y alcanzó una poderosa visibilidad que lo consagró como figura
pública.
En 1992 Klemm irrumpió en el mercado del arte y obtuvo el local de la Galería Bonino,
pieza central en el entramado de la manzana loca en la década del sesenta. Para
expandir sus alcances, en 1995, dio estatuto de Fundación a su espacio de
intervención. Dos años más tarde instauró el premio anual dirigido a artistas
emergentes e impulsó un ambicioso programa de adquisiciones y exhibiciones de arte argentino e internacional.
La colección se configuró en torno a sus exploraciones vitales y artísticas más íntimas.
El acervo traza un itinerario subjetivo entre la alteración de la conciencia del
surrealismo, el lirismo de la pintura metafísica y el regreso a la sensualidad matérica de
la transvanguardia. Evidencia los inicios del arte de acción junto con el trabajo sobre el cuerpo del artista y su devenir en celebrity. Expone las nuevas iconografías de la
cultura del consumo que conmovieron al pop internacional y a sus cultores locales.
Imagina futuros deseados y distópicos entre el concretismo, el minimalismo y el
universo del kitsch.
El desafío de la exhibición es otorgar inteligibilidad a un conjunto ecléctico de obras en
función del contexto de recepción que definió la colección, más allá de sus
inscripciones en una historia del arte universal o nacional. El objetivo es recuperar la
escena en la que se conformó un acervo marcado por la mediatización del arte
contemporáneo y las fuertes transformaciones en el campo cultural. El diseño expositivo se estructura a partir de la investigación de diversos soportes discursivos
que han otorgado carácter a la Fundación Klemm.
La piedra angular de este montaje es la serie de programas de televisión producidos
por Klemm en colaboración con el crítico Carlos Espartaco entre 1994 y 2002: El
Banquete Telemático. La colección fue una escenografía recurrente en aquellas
emisiones. La performance mediática de Klemm es su obra de arte total más ambiciosa
y ha participado de la educación estética de varias generaciones. Set, decorado,
ambientación son algunos términos útiles para pensar la curaduría de esta muestra. La
exhibición responde a matrices centrales que convulsionaron el horizonte cultural de
aquellos años: se trataba de la contemporaneidad entendida como simulacro y
artificio.
Fotos de exhibición: Jorge Miño