Arte contemporáneo en el Museo de Arte Español Enrique Larreta
Diana Aisenberg, Elba Bairon, Daniel Basso, Carlota Beltrame, Diego Bianchi, Oscar Bony, Amaya Bouquet, Eugenia Calvo, Fermín Eguía, Santiago García Sáenz, Pachi Giustinián, Norberto Gómez, Carla Grunauer, Miguel Harte, Carlos Herrera, Guilermo Iuso, Josefina Labourt, Luciana Lamothe, Liliana Maresca, Nicolás Monti, Guzmán Paz, Débora Pierpaoli, Andrés Piña, Micaela Piñero, Florencia Rodríguez Giles, Pablo Suárez, Mariana Tellería.
Museo de Arte Español Enrique Larreta
Septiembre, 2021- Febrero, 2022.
Curadurxs:
Laura Códega y Guadalupe Chirotarrab
Nicolás MontiNorberto GómezCarlota Beltrame, Diana Aisenberg, Mariana TelleriaNicolás MontiGuillermo IusoDaniel BassoLuciana LamotheEugenia CalvoDaniel Basso, Norberto GómezDébora PierpaoliAmaya BouquetMariana TelleriaLiliana MarescaAndrés PiñaFlorencia Rodriguez Giles, Miguel HarteCarlos HerreraDiego Bianchi, Josefina LabourtPablo Suarez, Guchi PazElba Bairon, Carla Grunauer La colección que alberga el Museo Larreta, integrada por imágenes religiosas
y bélicas, pinturas cortesanas, armas, tapices, retablos y muebles provenientes de la España de los siglos XVI a XVIII devela principios asociados a la hispanidad y a la cristiandad que se impusieron desde los inicios de la colonización. Por medio de su acervo personal, el escritor, diplomático y coleccionista Enrique Larreta, buscó sentar bases sobre la influencia hispana en la identidad nacional.
La espada y la cruz propone evidenciar valores e imaginarios presentes en la colección del Museo, que subsisten en las subjetividades contemporáneas. La
incorporación de obras producidas por artistas en Argentina, desde la década del sesenta hasta la actualidad, tiene como objeto habilitar el redescubrimiento del acervo del Museo y propiciar nuevas lecturas sobre los cimientos de una cultura hispanoamericana colonial.
El cristianismo, al igual que otras doctrinas religiosas, se ha valido del uso de las imágenes como estrategia de transmisión de fundamentos morales, una dinámica que se vislumbra en las obras de la colección del Museo. Este mecanismo ha instalado cuestiones tales como el sacrificio, la salvación, el pecado o la devoción, que aún son problematizadas por las producciones artísticas. Asimismo, las piezas del acervo asociadas a las formas de dominación y de poder monárquico -los retratos, las pinturas de batallas, las lanzas y alabardas- proveen claves para indagar desde el arte en los orígenes de los complejos conflictos que padecen las sociedades actuales.
Por su capacidad crítica, el arte contemporáneo propicia la posibilidad de pensar las formas de vida e incluso, la función del arte dentro del entramado social. De allí la relevancia de poner en diálogo la arquitectura, los objetos y las imágenes del pasado con las expresiones artísticas del presente. Esta exhibición puede leerse a partir de múltiples dimensiones: el devenir del cuerpo social, la persistencia del símbolo, el cuerpo físico como fuente de goce y dolor, la vulnerabilidad de la carne, lo biográfico en tanto reflexión del sujeto en su entorno y la omnipresencia de las estructuras de poder en el desarrollo de la vida humana.
La espada y la cruz indaga en los cimientos sobre los que construimos nuestra cultura, nuestras formas políticas y subjetividades. Plantea una oportunidad de experimentar la producción artística como un medio de conocimiento y ejercicio crítico para reflexionar sobre nuestra identidad, una identidad compleja y multifacética.